Lunes, 3 de agosto de 2009

Amigos de La Tana, estamos en agosto, el mes estrella del verano.

Se ha presentado la ocasión de descorchar una botella de Louis Roederer para degustar unos tacos de atún que prepara de maravilla Javier.
Las burbujas de este champán me han hecho recordar porqué tenemos esta marca de élite, cuando con los Moët Chandon, Veuve Clicquot y Dom Pérignon, sin olvidar el Cordon Rouge de lo premios de Fórmula 1, estamos más que sobrados para los tiempos de crisis que corren.
Durante la primavera del año pasado, apareció un magnate desconocido, dispuesto a hacerse con la propiedad de los establecimientos punteros del Paseo de la Barra: La Tana, Busquets, Miramar, etc.
Ofrecía cifras astronómicas para que los propietarios se animaran a vender. Hay un refrán que dice: “Es mentira y te da gusto”. El caso es que más de uno estaba investigando ya las rutas de los grandes cruceros, por si acaso.
Nuestro millonario comprador, para que su condición de acaudalado se hiciera evidente, nos asediaba consumiendo

buenas langostas –le gustaban cocidas frías- y llegó a reclamarnos, para regar sus mariscos, “CRISTAL”.
No sabíamos lo que era Cristal, por lo que iniciamos la búsqueda y enseguida lo localizamos

Y nos enteramos del precio:
325 €
Finalmente nos conformamos con el Louis Roederer Brut, de 40 €
Fue un acierto, pues a los pocos días se esfumó el magnate, olvidamos los cruceros, y, eso sí, nos quedó el Louis Roderer, que afortunadamente –pensando en nuestro bolsillo- no era Cristal.

Amigos de La Tana, me encantan los barcos. Los navegantes suelen reponer fuerzas, pero las naves también necesitan repostar llenando sus depósitos.
