¡Primavera en el Paseo de la Barra, alegría en los corazones!
Dos
artistas, Antonio y Oleg, preparando la vitrina del pescado.
Los dos presumen de tener la más grande
–la lubina-.
Y es que Ceferino, que es quien suele ocuparse
de esta delicada función, resulta que está ajetreado, viviendo con alegría la
llegada de su tercer vástago. Una
niña y dos niños –Andrea, Víctor y el recién llegado Jorge- suma ya. Por un momento creí que pretendía adelantarme
–familia numerosa con cinco-, pero
no. Me dijo hace unos días que se había cortado
la coleta. ¡Es un decir!
¡Vitrina
preparada!
1955
1957
1957
1964
Oleg,
por aquello de que su país natal es vecino
de Rusia, domina el idioma, por lo que quiero aprovechar para que le dé un
vistazo a algunos de los libros de
cocina que tengo en ruso, por si
descubre alguna receta interesante para probar.
Con la ensaladilla no tenemos
problema, aunque, según dicen, en Rusia ni la conocen. Quedamos pues con el plato y el tenedor en la mano, por
si hay que hacer alguna cata.
De momento nos conformamos
con las catas locales, que van desde
las cocochas de bacalao rebozadas y
fritas -¡buenísimas!-, y también al pil-pil,
que tampoco quedan mal, hasta decidir si la
clochina valenciana –algo pequeñajas- están más gustosas al vapor, o a
la plancha.
Javier
nos ha dejado sin crónicas viajeras y con ganas de comentar algún platillo nuevo se me ha ocurrido
visitar Cuina
Cinc, el blog de nuestra amiga Fina.
¡Oh, sorpresa! Magia en la cocina. Bueno, en realidad
es un libro infantil, pero la magia, ¡ahí está!
Claro que nos presenta
también uno de mayores –ya me viene de camino-, tratando de justificar el ingrediente principal; ¡las ortigas!
Y con su fina magia, nos
presenta una “Sopa brillante de ortigas”.
¿Os atreveríais a
probarla?



























































